1 Protecciones
de los transformadores de potencia y distribución
1.1 Introducción
Por lo general existen tres
condiciones características para la detección de fallas internas en el
transformador:
· El incremento en la corriente de fase
·
El incremento en la corriente diferencial
·
La formación de gas (producida por el arco
eléctrico de la falla).
La protección por sobrecorriente
se realiza por medio de fusibles, interruptores o relevadores, los cuales proporcionan
el primer tipo de protección para este tipo de fallas en el transformador y
continúa siendo utilizada en los transformadores de baja capacidad.
Los relevadores diferenciales
tienen tendencia a operar erróneamente en presencia de la corriente de magnetización
momentánea inrush, que se presenta al energizar un transformador. Esta
corriente sólo se presenta en los transformadores de corriente (TC´s) y no
puede ser cancelada.
La primera solución a este
problema, consistió en introducir intencionalmente un retraso de tiempo en el relevador
diferencial. Otra propuesta fue restar sensibilidad al relevador por un tiempo
dado, para eliminar la condición de la corriente de magnetización inrush.
Otras sugerencias adicionales fueron la de aplicar una señal de voltaje de
restricción o la supervisión del relevador diferencial.
Actualmente, muchos relevadores
diferenciales utilizan la restricción armónica o los métodos de bloqueo, los
cuales garantizan la seguridad del relevador para un porcentaje alto de la
corriente de magnetización inrush y para una sobreexcitación.
Sin embargo, estos métodos no son
seguros, especialmente cuando el contenido armónico en la corriente de
operación es muy bajo. Einval y Linders presentaron la restricción de
armónicos, lo cual incrementó la seguridad en un relevador respecto a la
corriente de magnetización inrush, pero puede retrasar su operación por
las fallas internas combinadas con la corriente inrush y defectos en las
fases.
Otra posible causa de una
operación errónea en un relevador diferencial, puede ser la sobreexcitación del
transformador, por lo que Einval y Linders propusieron la restricción del
quinto armónico, para prevenir este tipo de error. Otros han propuesto varios
métodos basados en el reconocimiento de la forma de onda, para distinguir
fallas de inrush.
1.2 Fallas en transformadores
Se pueden presentar tres tipos de
condiciones de operación anormal o de falla en un transformador, siendo las
siguientes las más comunes:
a) Fallas internas
b) Deterioro del aislamiento
c) Sobretensiones
a) Fallas Internas
Las fallas internas pueden ser
subdivididas en dos grupos:
• Fallas
incipientes
• Fallas
eléctricas severas que causan daños inmediatos, de mayor alcance técnico y
económico
Fallas incipientes. En
general todas las fallas internas deben considerarse riesgosas, sobre todo
porque siempre está presente el peligro de incendio. Sin embargo, existe un
grupo de fallas llamadas incipientes, las cuales en su etapa inicial no son
severas, pero pueden evolucionar y dar lugar a fallas mayores si no son atendidas
oportunamente. A este tipo de falla se le debe dar un seguimiento, con la
finalidad de anticiparse y evitar su evolución a una falla eléctrica severa o
catastrófica.
Las fallas incipientes más
comunes son:
• Fallas
en el aislamiento de los tornillos de sujeción de las laminaciones y de su
aislamiento
superficial. Estas fallas forman
trayectorias en las que se presentan corrientes de Foucault, en planos
perpendiculares a la dirección del flujo magnético y pueden provocar arqueo
dentro del aceite, con desprendimiento de gases inflamables.
•
Conexiones de alta resistencia o defectuosas en los embobinados, con producción
de arqueo o calentamiento puntual.
• Fallas
en el sistema de enfriamiento, nivel bajo de aceite u obstrucción del flujo de
aceite, las cuales causarán puntos calientes en los devanados, con el
consecuente deterioro de su aislamiento.
Fallas eléctricas severas
(fallas mayores). Las fallas eléctricas más severas se pueden asociar a
aspectos relacionados con:
• Arqueo
entre un devanado y el núcleo, o el tanque, debido a sobretensiones causadas
por descargas atmosféricas, fallas externas o maniobras de apertura y cierre de
interruptores.
• Arqueo
entre devanados o entre espiras contiguas de capas diferentes de un mismo
devanado, debido a sobretensiones o por movimiento de los devanados, bajo la
acción de fuerzas electromagnéticas durante cortocircuitos externos.
• Fallas
en los contactos del cambiador de derivaciones, produciéndose calentamiento
localizado o cortocircuito de vueltas entre derivaciones.
Las fallas entre espira o a
tierra, se presentan con mayor frecuencia en transformadores con muchos años de
operación o en aquéllos cuyo aislamiento se ha deteriorado por
sobrecalentamiento o debido a esfuerzos mecánicos.
b) Deterioro del aislamiento en transformadores
El aislamiento sólido debe
protegerse contra la absorción de humedad y contra temperaturas excesivas. Hay dos
cualidades importantes de este aislamiento de los transformadores: la rigidez
dieléctrica y la resistencia mecánica.
La resistencia mecánica se va
reduciendo paulatinamente, bajo condiciones normales de operación y temperatura.
Sin embargo, la velocidad de envejecimiento se duplica aproximadamente por cada
8ºC de incremento en la temperatura de diseño de los materiales.
En condiciones normales de
operación, la rigidez dieléctrica no se ve afectada por la disminución de la resistencia
mecánica, sino porque el aislamiento se vuelve frágil o se agrieta con el paso
del tiempo. Este agrietamiento suele producirse, cuando el transformador se
somete a esfuerzos tales como cortocircuitos externos, traslado inadecuado o
choques mecánicos.
Los efectos del exceso de
temperatura sobre los aceites minerales con humedad, son la formación de lodos como
producto de la oxidación. Estos lodos se depositan sobre los devanados y el
núcleo, actúan como aislamiento térmico entre estas partes y el aceite
refrigerante, provocando un envejecimiento acelerado. La utilización de
nitrógeno a baja presión (por ejemplo el sistema inertaire) o el sellado
hermético, elimina prácticamente la formación de lodos.
La presencia de humedad en el
aceite reduce su rigidez dieléctrica, pudiendo ser la causa de arqueos cuando
se presentan sobretensiones momentáneas.
c) Sobretensiones en transformadores
Las sobretensiones a las que
puede estar sometido un transformador en operación, básicamente son ocasionadas
por descargas atmosféricas. Estos voltajes se presentan en forma de un impulso,
caracterizado por una elevación rápida del voltaje a su valor máximo y un
descenso lento a cero. El efecto es mayor sobre el aislamiento del
transformador.
Los valores de cresta de los
impulsos aplicados a un transformador, dependen del nivel de aislamiento del sistema
y de la pendiente o rapidez de crecimiento de la tensión, durante el frente de
dicho impulso, alcanzándose valores hasta del orden de 9 a 10 veces el valor de
cresta del voltaje nominal de operación. Sin embargo, los dispositivos de
protección que se utilizan contra las sobretensiones y el nivel de aislamiento de
líneas adyacentes, establecen el valor máximo del voltaje, que puede
presentarse en las terminales de un transformador bajo cualquier circunstancia.
Además de estar sometido a
sobretensiones producidas por descargas atmosféricas, también se presentan los
impulsos por maniobras de interruptores. En estos casos, las sobretensiones que
se presentan son mayores, cuando hay reencendido intermitente del arco dentro
de un interruptor, alcanzándose valores de hasta seis veces el valor de cresta
del voltaje nominal, dependiendo de las características del sistema, como en el
caso de las descargas atmosféricas. Los dispositivos de protección o el
aislamiento de las líneas, determinan la máxima sobretensión que puede
presentarse.
1.3 Medios de protección
a) Intercepción de descargas
atmosféricas directas
La protección de líneas e
instalaciones contra las descargas atmosféricas directas, se realiza
básicamente mediante blindaje. Dicho blindaje suministrará
trayectorias para drenarlas fácilmente a tierra, mediante el uso de pararrayos,
bayonetas y blindajes, en subestaciones e hilos de guarda en líneas.
El uso de este blindaje es
necesario, debido a la posibilidad de que cuando se presente una descarga eléctrica
severa, el margen de protección suministrado por los dispositivos tales como
apartarrayos y explosores, sean incorrectos. Esto origina que se presenten
elevaciones de tensión muy rápidas, con valores de cresta elevados o corrientes
mayores a las máximas de trabajo.
b) Protección contra sobretensiones
Apartarrayos
Los apartarrayos constan de dos
elementos: uno tipo explosor, capaz de soportar el valor máximo de cresta del
voltaje nominal de operación y otro auto-valvular, capaz de interrumpir el arco
o corriente de frecuencia nominal.
El apartarrayos suministra un
alto grado de protección contra sobretensiones, debido a que el voltaje de ruptura
del elemento tipo gap y el voltaje de descarga del elemento valvular,
tiene aproximadamente un mismo valor que se mantiene constante, a lo largo de
una descarga. El elemento tipo gap determina el voltaje de inicio máximo
de descarga y el elemento valvular determina el voltaje máximo durante la descarga.
Actualmente, los apartarrayos de
óxido de zinc tienen ventajas sobre los auto-valvulares, entre las cuales se pueden
mencionar las siguientes:
• Mejor
característica de protección
• Mayor
capacidad para disipar la energía de la descarga
• No
tiene piezas sujetas a deterioro como las auto-valvulares
Con este tipo de dispositivos se
pueden obtener ahorros considerables, debido a que es posible reducir los niveles
de aislamiento (BIL) de los equipos.
Explosores Air Gaps
Aunque de construcción
extremadamente simple y fuerte, los air gaps presentan dos desventajas importantes:
• Una vez
que se presenta el arco, se necesita desenergizar para su extinción, con la
consecuente salida del equipo que protege.
• Su
voltaje de ruptura es elevado para impulsos de frente de onda con pendiente
alta, lo cual requiere distancias cortas para niveles básicos de aislamiento no
muy altos.
Sin embargo, los air gaps operan
con impulsos y poseen valores de cresta bajos durante el período de descenso,
produciendo operaciones frecuentes con sobretensiones causadas por operaciones
de maniobras en interruptores o debido a fallas.
Por estas razones, los air
gaps se utilizan como protección de respaldo contra sobretensiones. Son utilizados
en voltajes de distribución, en donde el relativo sobre aislamiento de los
transformadores permite el uso de air gaps lo suficientemente grandes,
para no operar con sobretensiones por operaciones de maniobras en interruptores
o fallas de línea.
c) Protección contra sobrepresión (Relevador Buchholz)
Este relevador opera con rapidez
para fallas internas mayores y su característica más sobresaliente es su sensibilidad
a las fallas incipientes o menores, las cuales inician con desprendimiento de
gases que causan daños incipientes, pero con tendencia a crecer.
La operación del relevador
aprovecha el hecho, de que los aceites minerales producen gases que se descomponen
a temperaturas superiores al punto de inflamación, entre los que se encuentran
el acetileno y otras moléculas de hidrocarburos, hidrógeno y monóxido de
carbono.
La figura 1.1, muestra que
a medida que el gas se acumula en el relevador, el nivel de aceite baja y con éste
el flotador superior. En esta primera etapa se opera un interruptor de mercurio
que hace sonar una alarma, por lo que el mecanismo responde a pequeños
desprendimientos de gases, debidos a fallas incipientes.
Cuando ocurren fallas severas o
mayores, se produce la generación súbita de gases, ocasionando movimiento de
aceite y gas en el tubo que conecta al transformador con el tanque conservador
y el relevador Buchholz. Este movimiento acciona un segundo mecanismo, que a su
vez opera un interruptor de mercurio que produce la desconexión del equipo.
Los relevadores Buchholz se
fabrican en diferentes tamaños, de acuerdo con la capacidad de los transformadores.
No se debe utilizar un relevador Buchholz construido para cierta capacidad, en transformadores
de mayor o menor capacidad, debido a que en el primer caso, no se tendría una sensibilidad
adecuada y en el segundo se tendría demasiada sensibilidad.
En la tabla 1.1 se indican
los valores del gas acumulado en el tanque, para operar la alarma, así como la velocidad
del aceite para provocar el disparo en los relevadores Buchholz de marca
comercial.
Figura
1.11.1 Esquema de protección del relevador de sobrepresión Buchholz.
Tabla
1.11.1 Rangos de ajuste del relevador Buchholz.
Cuando se
detecte que ha operado un relevador Buchholz, se deben seguir las siguientes
reglas:
1. El gas no
es combustible y la prueba de presencia de acetileno es negativa
Posiblemente en
este caso, los gases sean restos de aire, por lo que el transformador puede
entrar en operación sin mayor problema. Si la alarma del relevador continúa
operando sin detectarse gases inflamables, existe la evidencia de que ingresa
aire al transformador, lo cual se debe eliminar.
2. Los gases
son combustibles y la prueba de presencia de acetileno es positiva
En este caso,
existe una falla interna incipiente, que se debe localizar y eliminar antes de
volver a energizar el transformador.
3. Hay gases
en el relevador pero la presión es negativa, por lo que al abrir la válvula de
purga, se absorbe aire y el nivel de aceite baja más en el relevador
En este caso,
el nivel de aceite está muy bajo. Si se tienen fugas de aceite, éstas se
deberán eliminar; así mismo, se deberá normalizar el nivel de aceite y
energizar el transformador. Esta situación también se puede presentar a
temperaturas muy bajas y de suceder, la alarma opera abriendo el interruptor
del transformador.
d)
Relevadores actuados por sobrepresión y relevadores de presión súbita
En
transformadores sin tanque conservador, la unidad de disparo del relevador
Buchholz no es aplicable, por lo que se usa una unidad de sobrepresión. También
se utiliza un relevador de presión súbita, el cual responde a la velocidad de
cambio de la presión y no a su magnitud, consiguiéndose tiempos de operación de
1 a 6 ciclos para fallas severas.
Existen
problemas de operación con los relevadores actuados por gases, sobrepresión y
presión súbita, esto debido a la alta sensibilidad de los mecanismos que operan
los contactos de mercurio. La operación incorrecta de estos relevadores, puede
ser causada por algunos de los siguientes motivos:
• Movimientos sísmicos
• Choque mecánico en algún punto cercano al relevador
• Vibración o movimiento de aceite ocasionado por
cortocircuitos externos al transformador
• Vibración debida a flujos magnéticos anormales al energizar
el transformador
Este relevador
está colocado en la parte superior del tanque del transformador, el cual opera
debido a variaciones bruscas dentro del tanque de éste, causadas por los gases
que se producen durante las fallas internas.
e) Relevador
de potencia inversa
Es un
dispositivo que reacciona con el sentido de flujo de la energía. Normalmente la
energía fluye del generador hacia la carga. Sin embargo, en aplicaciones en
donde hay varios generadores trabajando en paralelo, puede ocurrir que uno de
ellos empiece a trabajar no como generador sino como motor. Esta acción se
protege con este equipo.
f)
Protección por sobre temperatura de devanados y aceite
Para registrar
la sobre temperatura de devanados y aceite, se utilizan indicadores y
registradores remotos. Estos indicadores miden la temperatura del aceite y en
forma indirecta la de los devanados. Los transformadores de gran potencia
tienen sensores resistivos de cobre, que se calibran para detectar variaciones
de temperatura entre 10 y 25ºC. Estos sensores se conectan a un registrador de
temperatura, el cual se encuentra ubicado en la sala de control.
1.4
protección eléctrica de transformadores
En la
especificación CFE G0000-062 se presentan los esquemas de protección
normalizados para transformadores de potencia. La finalidad de esta sección es
describir con mayor detalle las características de las protecciones.
1.4.1
Protección primaria y protección de respaldo de sobrecorriente
Cuando se
presenta una falla en el transformador, el objetivo primordial de la protección
primaria es habilitar su desconexión, en la forma más rápida posible. A medida
que el tiempo de desconexión se prolonga y la falla esté presente, se produce
un daño inmediato, cada vez mayor y provoca inestabilidad en el sistema. Una
excepción a esta regla es cuando existe una falla incipiente, que solamente es
capaz de operar la alarma del relevador Buchholz, y no el disparo automático.
Esta situación da oportunidad al operador de hacer maniobras en el sistema,
antes de desconectar el transformador, con objeto de evitar problemas en el
suministro de energía.
Por lo tanto,
los requisitos más importantes que debe cumplir una protección primaria son:
• Alta sensibilidad
• Alta velocidad
• Selectividad, solamente debe operar en caso de que
realmente se presente falla en el transformador
Por otro lado,
se entiende por protección de respaldo de un equipo determinado, la
suministrada a los relevadores capaces de detectar la falla y que operan
solamente, después de que la protección primaria tiene fallas en su operación.
Los requisitos
más importantes que debe cumplir una protección de este tipo son:
a) Los
relevadores de respaldo deben operar de manera independiente, de tal forma que
no empleen o controlen algún dispositivo en común con los relevadores
primarios.
b) Los
relevadores de respaldo deben ser sencillos y operar con suficiente retraso en
todo el rango de corrientes de fallas y de sobrecarga, de tal manera que
permita operar primero a la protección primaria.
c) En la
protección de respaldo, la limitación principal es la sensibilidad, ya que la
velocidad está sujeta a la coordinación con la protección primaria, lo cual
incrementa el costo de las protecciones, dejando de ser sencilla.
1.4.2
Protección con relevadores de sobrecorriente
La protección
con el relevador de sobrecorriente, se emplea como respaldo contra altas
corrientes de falla y de sobrecargas excesivas, independientemente de los
límites térmicos establecidos para cada uno de ellos. En estos casos es
preferible proteger el transformador con fusibles, en el lado de alta tensión, figura
1.2, como una forma de protección primaria, dado que la protección con
relevadores implica disponer de interruptores, lo que incrementa el costo y
gastos de operación. Este tipo de protecciones se utiliza en circuitos de baja
tensión.
Figura 1.2 Protección primaria con fusibles de potencia.
Figura 1.3 Protección
primaria con relevadores de sobrecorriente.
El esquema de protección con
relevadores de sobrecorriente, figura 1.3, se utiliza en alta tensión y consiste
en un transformador de corriente en cada fase, donde por lo menos hay dos
relevadores para protección de fallas entre fases y un relevador para fallas a
tierra. Este arreglo debe repetirse en cada una de las fases conectadas al
generador, si éste es el caso.
Algunas características más
comunes de un relevador de sobrecorriente, son las siguientes:
• Pueden
ser temporizados o instantáneos
•
Difíciles de coordinar, poco selectivos
• Se
utilizan como protección de respaldo en transformadores de potencia
•
Necesidad de cambios de ajuste, al cambiar la configuración del sistema y la
corriente de carga
1.4.3 Protección diferencial
del transformador
Los relevadores de protección
diferencial se han utilizado por muchos años, figura 1.4.
Figura 1.4 Diagrama
de conexión de un relevador diferencial típico.
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